lunes, 1 de marzo de 2010

Evangelio según San Lucas 6,36-38. Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso.

Evangelio según San Lucas 6,36-38.

Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso.

No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados.

Den, y se les dará. Les volcarán sobre el regazo una buena medida, apretada, sacudida y desbordante. Porque la medida con que ustedes midan también se usará para ustedes".

Comentario

Todos sin excepción somos por naturaleza pecadores y nadie puede sostenerse perfecto ante Dios. Los santos pecan siete veces, ante esta realidad solo cabe ser misericordioso y no andar juzgando. Lo que no quiere decir aplaudir al maligno, sino corregirlo amorosamente. La persona que ama según Jesús no es despiadado con sus adversarios. Sino que ora por ellos y los presenta al Señor. Para maldecir un cristiano ha de estar en comunión con Dios y saber que se encuentra frente a uno que ha vendido su alma a Satanás.

Oración

Santo Dios que conoces los corazones defectuosos de los pecadores. No permitas que yo ande juzgando a inocentes, permíteme eso si discernimiento para rezar por las almas presionadas de Satanás y para rechazar o maldecir a las infernales. Amén



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